Pollo DeTinta.
ziontifik:

CONOCE A… PAUL C
Dano
La C es de “Charles”Es muy difícil intentar explicar la importancia de cualquier pionero. Si no se conoce bien la artesanía, la innovación raramente es apreciada. Pero el talento de Paul C se ha hecho hueco, contra toda expectativa, en las páginas de la historia musical contemporánea. El guión de su vida es tan especial como singular, y su legado, muchísimo más presente de lo que cualquiera pueda imaginar.
Originario de Rosedale, Queens, y de familia polaca, Paul McKasty era “aquel chaval talentoso” de clase. Su sueño era tener una banda, su hermano mayor poseía una colección de vinilos envidiada por medio barrio y la sensibilidad que estos blanquitos tenían hacia la música afroamericana era, sin duda, algo excepcional. Tuvo un grupo de adolescente donde tocaba el bajo, aunque ese aparente “papel secundario” fue sustituido a corto plazo por una posición predominante en el lado de la producción; era algo innato en él… sabía cómo tenían que sonar las canciones.
La primera experiencia profesional en el rap llegaría de la mano de Mikey D, MC pionero en Queens (le puso las dos L’s a Cool J), que quedó atónito al ser invitado “a escuchar unos beats a casa de un colega”. Casi todos los liricistas que recuerdan a Paul C (la “C” del medio se la puso por Ray Charles, al no tener segundo nombre), lo hacen rememorando la pared repleta de discos que se encontraban al entrar en su garaje. Allí tenía montado su estudio, cosa que aunque hoy parezca normal, era prácticamente inédito en aquel entonces. Bajo esas escaleras es donde comenzó a explorar, a descubrir, a innovar en el arte del diggin’, del sampling, de leer los breaks, los grooves, de saber exactamente qué muestra va bien con qué ritmo de batería. Su nombre se empezó a conocer por todo el barrio.
Avant-Garde
Si eres fiel, el universo te coloca donde debes estar. A Paul C, lo colocó en un enclave mágico, aunque ese adjetivo se quede extremadamente corto. En el número 1212 de la calle Union Hall yacía el Music Building. Este “Edificio de la Música” albergaba estudios de grabación, salas de ensayos (donde practicaban unos jóvenes Metallica) y locales de uso cultural. Un lugar de tales características puede no sorprender si uno imagina la Gran Manzana, pero esto era Jamaica, Queens. Por el día, Paul era uno de los dos técnicos e ingenieros, haciendo sus turnos, ganándose el pan. Por la noche, en las horas libres, Paul era un científico loco, investigando cada máquina, cada compresor y EQ, cada reverb, delay y caja de ritmos, probando con cada botón y perilla para conseguir el sonido más perfecto, más sólido. A estas sesiones nocturnas invitaba a sus partners-in-crime, y juntos delineaban, sin saberlo, parte de la historia de la “nueva escuela”.
Gracias al uso de la maquinaria profesional de estudio, Paul pudo llevar sus ideas a un siguiente nivel. Su talento no tenía límites, y tener estos juguetes a su alcance sólo elevó su curiosidad aún más. Si Marley Marl es quien nos trajo el “sampling” por capas y el corte de breaks (descubrió el uso del sampler viendo a productores de Electro como Arthur Baker cortando voces, y decidió aplicarlo a una batería), Paul C es quien nos trajo el “chopeo”, el corte más preciso. Hasta entonces, aunque te considerases dentro del gremio de los “sampleadores”, es muy probable que tus muestras fuesen todo lo largas que te permitiese tu máquina (apenas 1.2 segundos en el SP-12 original)… Paul C cambió todo eso. Cortaba notas únicas. Milésimas de segundo. Golpes de piano. Acordes de guitarra. Voces sueltas. Uhs. Yeahs. Ahas. Ya no estaba supeditado por lo que la tecnología le permitía; la tecnología era una herramienta a su merced. Súmale a todo este trabajo el curro de EQ, compresión y mezcla. Súmale que fue de los primeros en poner el kick de la 808, filtrado, debajo de cada bombo del break para lograr esa pegada y ese grave tan esencial en el rap. Súmale que fue de los primeros en inventarse breaks donde no los había (Large Pro aún recuerda la hazaña de cómo sacó la percu de I Know You Got Soul de Bobby Byrd)… Paul C se convirtió en sinónimo de SONIDO, y el lugar para conseguirlo era 1212 Studios.
Queens get the moneyPor allí pasaron Ultramagnetic MCs, primeras víctimas “conocidas” del talento del Sr. McKasty, y su participación como técnico y asistente (ayudándoles con la secuenciación, corrigiendo percusiones y añadiendo arreglos) es más que palpable en todo su álbum debut. Aunque sólo aparece acreditado como productor en un track, fue tal el impacto de Give The Drummer Some que medio Nueva York levantó sus orejas como perros en alerta. En este preciso track, también está presente otra de las innovaciones del joven ingeniero: el “paneo”. Parece mentira, pero hasta que llegó Paul C, prácticamente ningún beatmaker había entendido el poder del mono/stereo en ciertos discos antiguos. Muchos temas de funk, soul, o jazz, son de épocas de plena exploración y avance tecnológico en lo que a métodos de grabación se refiere. Algunas de estas canciones estaban “pandeadas” (cada instrumento distribuido en el espacio estereofónico en una posición distinta) de maneras muy simples; “guitarra por la izquierda y batería por la derecha”, o “batería por la izquierda y bajo por la derecha”, como en este caso. Lo que hizo Paul nos parece ahora evidente, pero en su momento fue revolucionario; grabando únicamente el lado estéreo donde suena la batería en un nuevo canal mono, “liberaba” la percusión del resto de elementos, dándole vida a cientos de breaks que jamás habían sido utilizados.
[Os insto, si tenéis la posibilidad, a primero escuchar este tema, y luego a quitarle el cable al altavoz derecho y escuchar el break por sí sólo]

“¿Quién produce “Give The Drummer Some?” “¿Quién ha mezclado lo de Ultra?” El teléfono de 1212 comenzó a sonar sin parar. Entre 1987 y 1989, lo que sucedió entre aquellas paredes no tiene nombre. Super Lover Cee & Casanova Rud y su éxito Do The James rompieron los altavoces de radios y coches por todo NYC. Stezo y su pedazo de pepino It’s My Turn llevaban la EQ y COMP de Paul en ese hermoso break de Skull Snaps y los sintes de ESG. Rahzel hizo sus primeros pinitos en The Music Building y descubrió cómo hacer música con su boca como Biz, otro que llamó preguntando por Paul después de lo de UMCs. Unos desconocidos EPMD grabaron sus primeras cosillas allí… Queen Latifah ya estaba pidiendo cita… Phaze & Rhythm y 360 Degrees son de lo más destacable dentro de una lista importante de artistas underground, chavales de barrio que aparecían en la puerta con billetes y ganas de escupir, mientras Paul y el gran CJ Moore (técnico y productor) se dividían los turnos de mañana y noche… ¿Os hacéis una idea de la película?
Clarividencia
Por las puertas del edificio llegó un día una señora, ejerciéndo de mánager de un grupo de chavales jóvenes. Era la madre de uno de ellos. Preguntaba por el tipo que producía todos esos hits… entraron y grabaron algunas de sus primeras demos. El más avispado del grupo (y el más seducido por la música), también llamado Paul, se sentaba a ver como su tocayo hacía viguerías con el SP12. Miraba y miraba… hasta que se cansó de mirar. Paul C le enseñó todo lo que sabía. No sólo a manejar la máquina, no sólo el gusto y la precisión por chopear y reestructurar todo para hacerlo tuyo, sino a hacerlo sonar. Este crío era Large Professor, y su mentor, el Sr. McKasty, fue su mecenas en la industria musical. Cuando la demanda en 1212 superó sus propias capacidades, Paul y CJ dieron la bienvenida a Extra P como tercer técnico, y la presencia del primero es palpable, tanto sonora como emocionalmente, en debut de Main Source, “Breaking Atoms”.

Por aquel entonces, no sólo la manera de hacer beats estaba evolucionando. Los patrones líricos, los skills métricos y el delivery se convertían en obsesiones para toda una nueva generación de MCs. 1989 es la antesala del gran cambio, y mucho de ello ocurría en 1212. Paseando por la otra sala, Paul escuchó a unos pibes grabando en la pecera. No le hizo falta más que unas barras para despertar su interés… Este dúo de liricistas se hacía llamar Simply Too Positive, aunque luego fueron conocidos como Organized Konfusion. Paul flipó con el talento de Pharoahe y Prince Po, y les ofreció producir y grabar su demo. Mecenas por segunda vez, pilló al grupo bajo su ala y les enseñó a hacer canciones; estructurar sus letras, a comprender la importancia de las intros, los estribillos, los puentes, etc… Paul era una máquina creativa y compartirlo, lo que más satisfacción le daba.
La Sagrada Familia
Paralelamente, mientras el joven Large Pro se hacía a los entresijos del estudio y Pharoahe Monch acortaba sus versos kilométricos, una unión mágica tiene lugar en el ya emblemático sótano de Paul C. Se supone que a través de una amiga de su novia (afroamericana), conoce nada más y nada menos que al MC más importante del momento, en pleno proceso de plantearse su nuevo LP con Eric B, tras el éxito de Paid in Full (ghostproducido por Marley Marl) y Follow The Leader (ghostproducido por Mark the 45 King). Lo de Rakim y Paul fue un flechazo. En su primer encuentro, el beatmaker de tez clara comenzó a soltar ritmos desde su SP, y la cara de Ra fue mutando poco a poco… Tras algo menos de dos meses, Paul C y Rakim Allah tenían el esqueleto de lo que iba a ser el tercer disco del dúo neoyorquino: Let The Rhythm Hit ‘Em. In The Ghetto, Untouchables, Run For Cover o el track que da título al disco (con ese pedazo de break chopeado de The Commodores) son algunas de las joyas que nos dejó este asombroso nexo creativo.

Paul McKasty apareció muerto, de dos tiros en la cabeza y uno al cuello en la cama de su apartamento en Queens, una noche como hoy, hace veinticinco años. Fue una conmoción. Algo totalmente inesperado. Los corazones de más de uno se congelaron aquella mañana en NYC. Nadie lo podía creer, nadie entendía el por qué de un hecho que aún sigue sin resolver. Algunos apuntaron a Cee & Rud y sus deudas con terceros, otros a la avaricia de una novia gold-digger… Todas las teorías que se barajaron en la época se resumen en este artículo y en este docu, fuentes de gran parte de lo que relato en estas líneas (props a Unai por el link al segundo). CJ Moore rechazó la papeleta de Eric B & Rakim, y el trabajo pasó a manos de Large Professor (quien supuestamente había escuchado todos los bocetos y sabía por dónde debía continuar el sonido). Organized Konfusion recibieron ofertas de A&Rs en el mismísimo funeral… Biz Markie tenía cita para esa misma semana…
Epílogo
Aunque su vida se vio interrumpida, la energía de Paul C continuó fluyendo. Sus técnicas de producción son, a día de hoy, indispensables para cualquier beatmaker. Hizo que sus contemporáneos rabiasen ante su altavoces… Sentó las bases de lo que perfeccionarían los Pete Rock, los Premo, los DITC… Todos querían sonar como él, todos querían lo que salía de 1212. Duele pensar en lo que sería de este talentoso individuo si siguiese entre los mortales. Es probable que hubiese sido una especie de Dre de la costa este, potenciando talento joven y dando forma a carreras, como dicen en el docu. Es probable que, al igual que en dos años empujó el rap hacia la nueva escuela, en los siguientes tres o cuatro hubiese no solo actualizado sino aportado a la crudeza más pausada y oscura de los mid-90s. Es probable que, incluso si no hubiese seguido produciendo en el estricto sentido de la palabra, aún mantuviese un papel importante en la industria. Paul C sería otro Rick Rubin, otro dios del olimpo de la producción. Nunca quiso nada más que hacer buena música. Nunca pidió créditos aún cuando era él quien hacía todo el trabajo. Nunca quiso fama ni notoriedad. Él sólo quería hacer canciones como las que le hacían vibrar. Algo puro, algo funky.
Descansa en paz, Paul C.

ziontifik:

CONOCE A… PAUL C

Dano

La C es de “Charles”

Es muy difícil intentar explicar la importancia de cualquier pionero. Si no se conoce bien la artesanía, la innovación raramente es apreciada. Pero el talento de Paul C se ha hecho hueco, contra toda expectativa, en las páginas de la historia musical contemporánea. El guión de su vida es tan especial como singular, y su legado, muchísimo más presente de lo que cualquiera pueda imaginar.

Originario de Rosedale, Queens, y de familia polaca, Paul McKasty era “aquel chaval talentoso” de clase. Su sueño era tener una banda, su hermano mayor poseía una colección de vinilos envidiada por medio barrio y la sensibilidad que estos blanquitos tenían hacia la música afroamericana era, sin duda, algo excepcional. Tuvo un grupo de adolescente donde tocaba el bajo, aunque ese aparente “papel secundario” fue sustituido a corto plazo por una posición predominante en el lado de la producción; era algo innato en él… sabía cómo tenían que sonar las canciones.



La primera experiencia profesional en el rap llegaría de la mano de Mikey D, MC pionero en Queens (le puso las dos L’s a Cool J), que quedó atónito al ser invitado “a escuchar unos beats a casa de un colega”. Casi todos los liricistas que recuerdan a Paul C (la “C” del medio se la puso por Ray Charles, al no tener segundo nombre), lo hacen rememorando la pared repleta de discos que se encontraban al entrar en su garaje. Allí tenía montado su estudio, cosa que aunque hoy parezca normal, era prácticamente inédito en aquel entonces. Bajo esas escaleras es donde comenzó a explorar, a descubrir, a innovar en el arte del diggin’, del sampling, de leer los breaks, los grooves, de saber exactamente qué muestra va bien con qué ritmo de batería. Su nombre se empezó a conocer por todo el barrio.

Avant-Garde

Si eres fiel, el universo te coloca donde debes estar. A Paul C, lo colocó en un enclave mágico, aunque ese adjetivo se quede extremadamente corto. En el número 1212 de la calle Union Hall yacía el Music Building. Este “Edificio de la Música” albergaba estudios de grabación, salas de ensayos (donde practicaban unos jóvenes Metallica) y locales de uso cultural. Un lugar de tales características puede no sorprender si uno imagina la Gran Manzana, pero esto era Jamaica, Queens. Por el día, Paul era uno de los dos técnicos e ingenieros, haciendo sus turnos, ganándose el pan. Por la noche, en las horas libres, Paul era un científico loco, investigando cada máquina, cada compresor y EQ, cada reverb, delay y caja de ritmos, probando con cada botón y perilla para conseguir el sonido más perfecto, más sólido. A estas sesiones nocturnas invitaba a sus partners-in-crime, y juntos delineaban, sin saberlo, parte de la historia de la “nueva escuela”.

Gracias al uso de la maquinaria profesional de estudio, Paul pudo llevar sus ideas a un siguiente nivel. Su talento no tenía límites, y tener estos juguetes a su alcance sólo elevó su curiosidad aún más. Si Marley Marl es quien nos trajo el “sampling” por capas y el corte de breaks (descubrió el uso del sampler viendo a productores de Electro como Arthur Baker cortando voces, y decidió aplicarlo a una batería), Paul C es quien nos trajo el “chopeo”, el corte más preciso. Hasta entonces, aunque te considerases dentro del gremio de los “sampleadores”, es muy probable que tus muestras fuesen todo lo largas que te permitiese tu máquina (apenas 1.2 segundos en el SP-12 original)Paul C cambió todo eso. Cortaba notas únicas. Milésimas de segundo. Golpes de piano. Acordes de guitarra. Voces sueltas. Uhs. Yeahs. Ahas. Ya no estaba supeditado por lo que la tecnología le permitía; la tecnología era una herramienta a su merced. Súmale a todo este trabajo el curro de EQ, compresión y mezcla. Súmale que fue de los primeros en poner el kick de la 808, filtrado, debajo de cada bombo del break para lograr esa pegada y ese grave tan esencial en el rap. Súmale que fue de los primeros en inventarse breaks donde no los había (Large Pro aún recuerda la hazaña de cómo sacó la percu de I Know You Got Soul de Bobby Byrd)… Paul C se convirtió en sinónimo de SONIDO, y el lugar para conseguirlo era 1212 Studios.




Queens get the money

Por allí pasaron Ultramagnetic MCs, primeras víctimas “conocidas” del talento del Sr. McKasty, y su participación como técnico y asistente (ayudándoles con la secuenciación, corrigiendo percusiones y añadiendo arreglos) es más que palpable en todo su álbum debut. Aunque sólo aparece acreditado como productor en un track, fue tal el impacto de Give The Drummer Some que medio Nueva York levantó sus orejas como perros en alerta. En este preciso track, también está presente otra de las innovaciones del joven ingeniero: el “paneo”. Parece mentira, pero hasta que llegó Paul C, prácticamente ningún beatmaker había entendido el poder del mono/stereo en ciertos discos antiguos. Muchos temas de funk, soul, o jazz, son de épocas de plena exploración y avance tecnológico en lo que a métodos de grabación se refiere. Algunas de estas canciones estaban “pandeadas” (cada instrumento distribuido en el espacio estereofónico en una posición distinta) de maneras muy simples; “guitarra por la izquierda y batería por la derecha”, o “batería por la izquierda y bajo por la derecha”, como en este caso. Lo que hizo Paul nos parece ahora evidente, pero en su momento fue revolucionario; grabando únicamente el lado estéreo donde suena la batería en un nuevo canal mono, “liberaba” la percusión del resto de elementos, dándole vida a cientos de breaks que jamás habían sido utilizados.

[Os insto, si tenéis la posibilidad, a primero escuchar este tema, y luego a quitarle el cable al altavoz derecho y escuchar el break por sí sólo]


¿Quién produce “Give The Drummer Some?” “¿Quién ha mezclado lo de Ultra?” El teléfono de 1212 comenzó a sonar sin parar. Entre 1987 y 1989, lo que sucedió entre aquellas paredes no tiene nombre. Super Lover Cee & Casanova Rud y su éxito Do The James rompieron los altavoces de radios y coches por todo NYC. Stezo y su pedazo de pepino It’s My Turn llevaban la EQ y COMP de Paul en ese hermoso break de Skull Snaps y los sintes de ESG. Rahzel hizo sus primeros pinitos en The Music Building y descubrió cómo hacer música con su boca como Biz, otro que llamó preguntando por Paul después de lo de UMCs. Unos desconocidos EPMD grabaron sus primeras cosillas allí… Queen Latifah ya estaba pidiendo cita… Phaze & Rhythm y 360 Degrees son de lo más destacable dentro de una lista importante de artistas underground, chavales de barrio que aparecían en la puerta con billetes y ganas de escupir, mientras Paul y el gran CJ Moore (técnico y productor) se dividían los turnos de mañana y noche… ¿Os hacéis una idea de la película?

Clarividencia

Por las puertas del edificio llegó un día una señora, ejerciéndo de mánager de un grupo de chavales jóvenes. Era la madre de uno de ellos. Preguntaba por el tipo que producía todos esos hits… entraron y grabaron algunas de sus primeras demos. El más avispado del grupo (y el más seducido por la música), también llamado Paul, se sentaba a ver como su tocayo hacía viguerías con el SP12. Miraba y miraba… hasta que se cansó de mirar. Paul C le enseñó todo lo que sabía. No sólo a manejar la máquina, no sólo el gusto y la precisión por chopear y reestructurar todo para hacerlo tuyo, sino a hacerlo sonar. Este crío era Large Professor, y su mentor, el Sr. McKasty, fue su mecenas en la industria musical. Cuando la demanda en 1212 superó sus propias capacidades, Paul y CJ dieron la bienvenida a Extra P como tercer técnico, y la presencia del primero es palpable, tanto sonora como emocionalmente, en debut de Main Source, “Breaking Atoms”.

Por aquel entonces, no sólo la manera de hacer beats estaba evolucionando. Los patrones líricos, los skills métricos y el delivery se convertían en obsesiones para toda una nueva generación de MCs. 1989 es la antesala del gran cambio, y mucho de ello ocurría en 1212. Paseando por la otra sala, Paul escuchó a unos pibes grabando en la pecera. No le hizo falta más que unas barras para despertar su interés… Este dúo de liricistas se hacía llamar Simply Too Positive, aunque luego fueron conocidos como Organized Konfusion. Paul flipó con el talento de Pharoahe y Prince Po, y les ofreció producir y grabar su demo. Mecenas por segunda vez, pilló al grupo bajo su ala y les enseñó a hacer canciones; estructurar sus letras, a comprender la importancia de las intros, los estribillos, los puentes, etc… Paul era una máquina creativa y compartirlo, lo que más satisfacción le daba.

La Sagrada Familia

Paralelamente, mientras el joven Large Pro se hacía a los entresijos del estudio y Pharoahe Monch acortaba sus versos kilométricos, una unión mágica tiene lugar en el ya emblemático sótano de Paul C. Se supone que a través de una amiga de su novia (afroamericana), conoce nada más y nada menos que al MC más importante del momento, en pleno proceso de plantearse su nuevo LP con Eric B, tras el éxito de Paid in Full (ghostproducido por Marley Marl) y Follow The Leader (ghostproducido por Mark the 45 King). Lo de Rakim y Paul fue un flechazo. En su primer encuentro, el beatmaker de tez clara comenzó a soltar ritmos desde su SP, y la cara de Ra fue mutando poco a poco… Tras algo menos de dos meses, Paul C y Rakim Allah tenían el esqueleto de lo que iba a ser el tercer disco del dúo neoyorquino: Let The Rhythm Hit ‘Em. In The Ghetto, Untouchables, Run For Cover o el track que da título al disco (con ese pedazo de break chopeado de The Commodores) son algunas de las joyas que nos dejó este asombroso nexo creativo.

Paul McKasty apareció muerto, de dos tiros en la cabeza y uno al cuello en la cama de su apartamento en Queens, una noche como hoy, hace veinticinco años. Fue una conmoción. Algo totalmente inesperado. Los corazones de más de uno se congelaron aquella mañana en NYC. Nadie lo podía creer, nadie entendía el por qué de un hecho que aún sigue sin resolver. Algunos apuntaron a Cee & Rud y sus deudas con terceros, otros a la avaricia de una novia gold-digger… Todas las teorías que se barajaron en la época se resumen en este artículo y en este docu, fuentes de gran parte de lo que relato en estas líneas (props a Unai por el link al segundo). CJ Moore rechazó la papeleta de Eric B & Rakim, y el trabajo pasó a manos de Large Professor (quien supuestamente había escuchado todos los bocetos y sabía por dónde debía continuar el sonido). Organized Konfusion recibieron ofertas de A&Rs en el mismísimo funeral… Biz Markie tenía cita para esa misma semana…

Epílogo

Aunque su vida se vio interrumpida, la energía de Paul C continuó fluyendo. Sus técnicas de producción son, a día de hoy, indispensables para cualquier beatmaker. Hizo que sus contemporáneos rabiasen ante su altavoces… Sentó las bases de lo que perfeccionarían los Pete Rock, los Premo, los DITC… Todos querían sonar como él, todos querían lo que salía de 1212.

Duele pensar en lo que sería de este talentoso individuo si siguiese entre los mortales. Es probable que hubiese sido una especie de Dre de la costa este, potenciando talento joven y dando forma a carreras, como dicen en el docu. Es probable que, al igual que en dos años empujó el rap hacia la nueva escuela, en los siguientes tres o cuatro hubiese no solo actualizado sino aportado a la crudeza más pausada y oscura de los mid-90s. Es probable que, incluso si no hubiese seguido produciendo en el estricto sentido de la palabra, aún mantuviese un papel importante en la industria. Paul C sería otro Rick Rubin, otro dios del olimpo de la producción.

Nunca quiso nada más que hacer buena música. Nunca pidió créditos aún cuando era él quien hacía todo el trabajo. Nunca quiso fama ni notoriedad. Él sólo quería hacer canciones como las que le hacían vibrar. Algo puro, algo funky.

Descansa en paz, Paul C.

ELECTRO CUMBIA VJ/DJ SET 
SONIDERO SABOTAJE
Monterrey, Nuevo León.
05/07/14

ELECTRO CUMBIA VJ/DJ SET 

SONIDERO SABOTAJE

Monterrey, Nuevo León.

05/07/14

vivipedraglio:

Lets work!!!! 🎵 #rolandaira #rolandgear #myroland #tb3 #tr8 #gaia #reason7 #boss #re20 #vsynthxt

vivipedraglio:

Lets work!!!! 🎵 #rolandaira #rolandgear #myroland #tb3 #tr8 #gaia #reason7 #boss #re20 #vsynthxt

Track made with sounds from the Tennis court,
I’m gonna perform this beat during the 2013 BNP Paribas Masters.

Live performance video :
http://vimeo.com/75946350